dulce o truco??

 

Me encanta Halloween, por alguna razón #PorqueEsElDíaDeLasBRUJAS #PendejoPlease. Cosas divertidas e inesperadas siempre me han pasado en esta fecha. Mi primer beso, por ejemplo, fue en una fiesta un 31 de Octubre #YTuvoSuCuotaDeTerrorSinDuda. Pero la mejor anécdota sigue siendo una que me ocurrió hace dos años. Iba disfrazada de Gatúbela #TanOriginalComoLaPelaEnTuDVD y bailaba con mis amigas cuando siento que alguien me toca la espalda. Volteé, esperando encontrar a alguien conocido y me encontré con nada más y nada menos que Batman. Un Batman que no conocía, que llevaba un disfraz al detalle y que sólo me mostraba los ojos como pista para tratar de adivinar algo sobre él. Y tú eres… – dije buscando que se presentara a lo que respondió “Bruno Díaz” #EstallidosDeRisasAmisEspaldas. Me dijo que tenía que irse pero que volvería a buscarme para bailar y yo no sabía si llorar de la risa o hacer mis maletas y fuck that shit mudarme a Gótica. Pero la noche siguió y Batman y yo no volvimos a cruzarnos en toda la fiesta, así que Bruno #Sure, este post va para ti, como la señal luminosa del murciélago, por si uno de estos días quieres incriminarte combatir el crimen conmigo.




Entrando ya al tema que nos con pete compete, el gran protagonista de la noche es claro, el disfraz. En este punto se dice equivocadamente que nosotras utilizamos la fecha para vestirnos provocativamente y ser sexualmente más directas ¡Una afirmación absolutamente incorrecta!… ya que no sólo lo hacemos esta fecha #LosFinesSonLosNuevosHalloween. En todo caso sí podemos decir que las mujeres tenemos un talento especial a la hora de encontrarle el lado sexi y sluty a prácticamente cualquier huevada #SexiLarvaMuerta y eso es parte de la gracia de esta festividad. Por otro lado, no es Halloween si por lo menos 4 o 5 hombres en la fiesta no están disfrazados de guasones, es como la “sexi enfermera” de los disfraces masculinos #ClichésClichésEverywhere. Disfrazarse es una tarea compleja y son varios los personajes que aparecen en estas fechas a raíz de ese problema:

La overachiever: Tres meses antes decides que este año vas a tener el mejor disfraz de Halloween de la historia. Va a ser original, gracioso, inteligente, creativo, en buena cuenta va a ser todo lo que quieres en un hombre #EIgualDeDifícilDeConseguir pero irónicamente faltando 2 días para la fecha no tienes absolutamente nada hecho, por lo que terminas con un disfraz que se parece más a todo lo que usualmente eliges en un hombre: común, improvisado y overall decepcionante.

El poco práctico: La vida te deja valiosas lecciones a lo largo del camino: demasiada sal hace mal al corazón, el trabajo dignifica al hombre y nunca te pongas algo con lo que requieras la ayuda de otra persona para ir al baño #AwkwardBathroomMoments. Sí, la idea de disfrazarte de transformer fue genial, si te ibas a quedar en tu cuarto, solo, tomándote fotos pero para salir a juerguear no mucho. Mueres de calor, de incomodidad, caminas tropezándote con las personas, y al décimo sexto “sorry” ya la mitad de la fiesta quiere sacarte la mierda. Para la próxima, una señal de lo poco práctico de tu disfraz es si tienes que usar el verbo “desmantelar” en vez de “desvestir” para referirte a él.

La que va perdiendo sentido: Guapa te veías disfrazada de sexi angelito, cierto que escatimaste un poco en el uso de tela, pero el look final quedó buenísimo. EL problema es que después de 4 tragos, golpear a todo quién se te acercara con las alas, recordar la razón por la cual dijiste “no voy a volver a ponerme estos zapatos” la última vez que te los pusiste #NeciaPlease, decides empezar a deshacerte de los elementos que te estorban y terminas la noche, sin alas, sin tacos, con el maquillaje corrido y el peinado desatado, por lo que ya nadie tiene una puta idea de si estabas disfrazada o sólo si disfrutas poniéndote vestidos blancos una talla más pequeños que tú.

El engañoso: La máscara cubriendo la mitad de su cara, alguna estructura que aumenta el volumen sobre su cuerpo y tú ya estás casi segura que es Ryan Gosling el que está debajo. Te le tiras encima, le das un tour especial por el cuarto de los abrigos y te sientes enganchada por el poder de Cupido #OPorLaFlacaDisfrazadaDeCupidoQueInsisteEnTirarteFlechasDePlástico. Lamentablemente para ti, al día siguiente cuando entras al Facebook encuentras la siguiente notificación “JImMísImOo forREaAal te ha mandado una solicitud de amistad” y viendo de cerca la foto de perfil de Jimmy (ísimo) es él con el disfraz que tan apetitoso te había resultado la noche anterior, lo que te desata un espanto digno de Hitchcock.

Gemelos de disfraz: Te encanta tu disfraz, te has tomado 80 fotos antes de salir de tu casa, cuando llegas a la fiesta tienes esa expresión de “sí lo sé, este año me lucí” hasta que OMFG #BitchStoleMyLook, veinte metros más allá hay alguien no sólo con el mismo disfraz, sino con una versión mucho más bacán y mejor lograda que la que tienes puesta. Es el efecto Pippa Middleton #ScumbagDamaDeHonor #SeVisteDeBlancoYSeVeMásRegiaQueLaNovia. Lo peor es que su gran arreglo no sólo resalta los defectos de tu outfit sino que hace que las comparaciones no te sean favorecedoras, por lo que resignada decides empezar a decir que las dos tenían exactamente el mismo disfraz sólo que el tuyo lo restauró Cecilia Giménez #EcceHomoModeOn.

Las parejas disfrazadas: Nada grita más fuerte “Amor verdadero”, además de una foto de perfil con él, retocada en Instagram, que tener la personalidad para salir en disfraces melositos y coordinados en Halloween con tu fucked loved one.  Mujer, no lo obligues a hacer esto. Él es un macho que se respeta, él no se va a andar poniendo mallitas verdes para ser tu Robin Hood #QuitandoleTestosteronaAlosPobresParaDárselaALosRicos. Claro que si tú usas la vieja estrategia de mostrarle una “parejita” que a él le encanta que vaya junta, next thing you know, el pobre bastardo estará vestido de marinerito. Mi consejo, no jorobes, disfrazate tú y si él quiere unirse, bacán. Mejor así antes de que el próximo año te disfraces de “No tengo a nadie que me soporte, voy a ver Sexto Sentido mientras me atraganto con pizza”

Los improvisados: Nooo, este año no me voy a disfrazar, no tengo plata, ni tiempo, ni ideas, no vale la pena invertir en algo que sólo me voy a poner una vez y de repente llega el 31 y oh por dioooooos necesito un disfraaaaaaaaaz con toda mi almaaaaaaaaa. Entonces pasas por todas las posibilidades, una más absurda que la otra, correteas junto con cincuenta desesperados padres de familia por las tiendas, sin llegar con éxito a nada por lo que optas a por hacerte algún dibujito sensless en la cara #GotyeStyle o un poco de tempera roja en el polo #ExtraNúmero3EnResidentEvil o por último romper unas panties, ponerte una minifalda y batirte el pelo #LaDelgadaLíneaEntreGloriaTreviYStreetWhore.

Esos son algunos de los dramas hallowinescos que hacen aún más divertida la ocasión. Hablaba sobre esto el otro día con un amigo sobre como Halloween, al igual que el día de la madre, debería ser todos los días #WeAreDeepLikeThat. Pero nuestra conversación tenía un punto interesante #LoJuro y era que hay una libertad única en esta fecha, una extraña comodidad y soltura con la que se mueve todo el mundo detrás de las máscaras. Pensamos entonces que no nos vendría mal, tener un poco más de esa picardía y atrevimiento todos los días, un poco de dulce y de truco sin necesidad de disfrazarse… o disfrazándose, sin necesidad.

 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares